Como preparar una centolla -

La centolla tiene un sabor característico, prepararla es fácil pero requiere seguir unos pasos. Aqui te enseñamos cómo cocinarla y presentarla con éxito.
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Puedes consultar e imprimir nuestra tabla de cocción de mariscos aqui: Tabla cocción de mariscos
¿Qué necesitamos?
- 1 centolla
- Vino blanco
- Laurel
- Sal
Preparación:
- Se lava la centolla para quitarle las algas que lleve pegadas y se cuece en una olla con litro y medio de agua, 2 hojas de laurel y sal.
- Añadiendo un poco de vino blanco en la cocción está aun mejor.
- Empleamos la regla básica para la cocción de mariscos: si el marisco está vivo (es fresco) se echa en el agua fría y se cuentan 20 minutos desde que empieza a hervir
- Si está congelado se echa con el agua hirviendo y se empiezan a contar los 20 minutos cuando vuelve a hervir.
- Se retiran inmediatamente del agua para que enfríen.
- Una vez estén frías quitamos la tapa que está en la zona opuesta al caparazón y se separa el cuerpo del caparazón haciendo palanca entre ambas partes, se separan las patas girándolas ligeramente y se rompen con un cascanueces o con un martillo de cocina, en cuyo caso es muy útil ponerlas en medio de un paño para que no salpiquen al golpearlas.
- Retiramos las barbas de los bordes del cuerpo y se corta en 4 partes. Seguidamente de limpia el caparazón retirando las telillas de los lados.
- A la hora de servir se pone una cucharilla dentro del caparazón o “cacho”, se colocan las patas a los lados y el cuerpo por el centro.
Diferencias entre centolla hembra o macho
Para saber si una centolla es macho o hembra, simplemente hay que ver la tapa que está en la base:
- El macho tiene la tapa más larga y estrecha.
- La tapa de la hembra es más redondeada, pues en ella alberga las huevas.
- Suele tener más corales en su interior (esas partes color rojo vivo), que le dan un sabor especial.
Recomendaciones a la hora de preparar la centolla
- Aunque sea difícil, a la hora de comprarlos, asegurarse que no estén “vacios “. Su peso debe ser el mayor posible comparado con su tamaño. Agitarlos para comprobar que no tienen agua en su interior.
- Es muy importante rechazar las piezas que tengan alguna rotura o les falte algún miembro, pues por ellas podría entrar agua de la cocción y estropear el sabor.
- Nunca ha de olvidarse la regla de oro a la hora de la cocción de si el marisco fresco o congelado.
- En el caso del marisco congelado ya cocido, para consumirlo se deja descongelar a temperatura ambiente durante unas horas o si se prefiere consumir caliente, se calentaría durante unos minutos “al vapor”, nunca se volvería a cocer en agua.











muy entendible la receta. gracias
Muchas gracias Luz. Aprovecho para desearte lo mejor para este año que está a punto de comenzar.
Un saludo.